

En un editorial de Expansión, se indica que tras casi cuatro años desde el pinchazo de la burbuja, no sido aún suficiente para purgar los excesos del sector.
Los últimos datos conocidos, tanto de valoración como de ventas, son más coherentes con el diagnóstico de quienes, como el Banco de España y otras entidades privadas, advierten de que aún queda recorrido para el ajuste de precios en el sector que con las proclamas de quienes, como el ministro de Fomento y los propios promotores, aseguran que el ajuste ha tocado definitivamente suelo.
El precio de la vivienda descendió en julio un 6,4%, encadenando siete meses consecutivos de caídas, hasta situarse en niveles de mitad de 2005, según los datos manejados por Tinsa. Desde su máximo alcanzado a finales de 2007, los precios acumulan una caída del 22%.
Paralelamente, como ayer difundió Estadística, la compraventa de viviendas intensificó en junio su caída con un recorte del 23% respecto al mismo mes del año anterior. El sector suma su cuarto mes consecutivo a la baja certificando así que los destellos de una tibia recuperación a finales de 2010 fueron puramente coyunturales al estar inducidos por la anticipación de decisiones de compra ante la desaparición de las deducciones fiscales.
Los datos son preocupantes, pero no parece que la solución pase por recuperar de forma inmediata la deducción por compra de vivienda habitual como ayer insistía el PP. El parón del sector se agudiza en un escenario condicionado por la ausencia de demanda solvente y las restricciones en la concesión de hipotecas; dos factores que se prolongarán todavía en el tiempo.
Las expectativas de una recaída de la actividad que frene la débil recuperación y los pronósticos de una nueva fase de deterioro del mercado laboral a partir del otoño invitan a pensar que el perfil del sector inmobiliario seguirá dibujando una línea declinante.
Más información en Expansión.com
Copyright© 2010 Urbaniza Interactiva S.A. CIF A01306547