

En España la recaudación de impuestos aumentó casi dos puntos al pasar en ese periodo del 34,8 al 36,4% aunque todavía se mantiene por debajo de la media comunitaria.
La presión fiscal media de la UE a 25 disminuyó un 1,2 puntos desde 2000 a finales de 2005 hasta situarse en el 40,9% actual, según los últimos datos de Eurostat divulgados. Sin embargo, la recaudación de impuestos en España aumentó en casi dos puntos al pasar en ese periodo del 34,8 al 36,4 aunque todavía se mantiene por debajo de la media comunitaria.
En total, 15 países registraron una bajada de la presión fiscal, mientras que en nueve se observó una subida, entre ellos en España.
Suecia con un 52,1% y Dinamarca con un 51,2%, son las que más presión fiscal soportaron, seguidos de Bélgica, que alcanzó un 47,7% y Francia (45,8%). Finlandia, con un 44% y Austria (43,6%), completan los seis países que se sitúan por encima de la media europea.
Por su parte, Italia, Eslovenia y Alemania, que disminuyeron su presión fiscal un tres por ciento, se colocaron a pocas décimas del promedio, con cifras algo por encima del 40 por ciento. Asimismo, Países Bajos y Luxemburgo obtuvieron registros en torno al 39%, al tiempo que Hungría y el Reino Unido alcanzaron un 38,6% y Malta un 37,7%.
Por su parte, Grecia, España, República Checa, Portugal y Chipre superaron el 36%. Además, Polonia registró un 34,2%, Irlanda un 32,2 y Estonia un 31%. La presión fiscal más baja en la UE-25 correspondió a tres de los nuevos países miembros: Letonia, Eslovenia y Lituania, todos ellos con cifras algo por encima del 29%.
España, que en 2000 cifraba su presión fiscal en un 34,8% , subió seis décimas, hasta el 35,4%, en los cuatro años de la segunda legislatura de José María Aznar, y en 2005, con José Luis Rodríguez Zapatero, el porcentaje subió hasta el 36,4 por ciento (un punto más).
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