

Como es conocido, España tiene el mayor porcentaje de préstamos hipotecarios a tipo de interés variable de todos los países europeos, lo que comporta una mayor volatilidad.
En entornos de fuerte crecimiento del crédito y tipos excepcionalmente bajos,
como los habidos en los dos últimos años, esta circunstancia provoca una lógica preocupación ante un eventual cambio de ciclo.
Es necesario que los usuarios del crédito hipotecario tomen conciencia de esta realidad y sobre todo que se acostumbren a valorarla con objetividad, a fin de que puedan hacer en cada momento la mejor opción para ellos.
Por ahora las amenazas por riesgo de interés para los préstamos hipotecarios formalizados en los pasados años habría que situarlas, en general, más en el medio y largo plazo que en el corto, y las medidas anunciadas por el Gobierno, si se implementan con prontitud y acierto, pueden contribuir eficazmente a paliarlas.
Coste Actual
En efecto, según ponen en evidencia los indicadores del coste de la deuda hipotecaria, con el nivel de tipos de interés actuales (euribor a febrero 2,310%), la práctica totalidad de los préstamos hipotecarios que se revisen en el primer trimestre de 2005 y que hayan sido formalizados antes de 2004 mantendrán unos costes brutos de amortización netamente inferiores a los que soportaron el primer año de vida.
Las variaciones en relación con su coste inicial, para el préstamo más representativo de cada año, oscilan desde los 235 euros anuales menos en el caso del préstamo estándar del año 2003 a los 4.205 euros menos en el préstamo estándar de 1990.
Riesgo a corto plazo
Tomando como referencia las variaciones históricas de los índices de referencia desde la creación de la U.M.E., es muy poco probable que en los próximos 24 meses los préstamos hipotecarios formalizados antes de 2003 puedan tener costes superiores, en moneda corriente, a los que asumieron en el año de su formalización y el incremento máximo que pudieran experimentar los formalizados los años 2003 y 2004 apenas alcanzaría los 1.000 euros anuales.
Riesgo a medio y largo plazo
Los préstamos formalizados con anterioridad a 1998 mantendrían cuotas de amortización inferiores a las iniciales aún en el caso de que (a largo plazo) los tipos de interés alcanzasen los niveles máximos que han registrado desde la creación de la U.M.E y las diferencias al alza serían poco relevantes en los préstamos contratados los años 1998, 2000 y 2001. El mayor riesgo a largo plazo se acumula, sin duda, en los préstamos formalizados entre 2002 y 2004
Copyright© 2007 Urbaniza Interactiva S.A. CIF A01306547