El jueves, día 11 de abril, se celebró
el Symposium Inmotur en el marco del IV Salón
Inmobiliario de Madrid. En el encuentro, organizado
por ECM (European Conference Management), se hizo
una revisión de la oferta inmobiliaria
turística española y la demanda
europea. Entre los países analizados estuvieron,
además de España, Alemania, Reino
Unido, Holanda, Bélgica y los Países
Escandinavos.
Una de las conclusiones que se ofrecieron a lo largo
de la jornada fue que el
Turismo y la Construcción son los dos sectores
que en mayor medida contribuyen al PIB nacional
y a la creación de empleo y, precisamente,
el Turismo Residencial es la reunión de ambos.
Esta característica, unida a las expectativas
que en los últimos años ha generado
el Turismo Residencial extranjero, motivó
la realización de un estudio de la situación
en la que se encontraba el Turismo Residencial Español
al objeto de diseñar una estrategia que permitiese
impulsar el sector a nivel internacional.
El marco socio-económico en el que se
movía el Turismo Residencial ha evolucionado
en los últimos años y, consecuentemente,
también lo ha hecho el sector. Esta realidad
se constató a través de la intervención
de varios ponentes,
entre los que figuraron José María
Comín, director general de Ballester Inmobiliaria
o Juan Miguel Márquez Pérez, miembro
del Instituto Español de Comercio Exterior
(ICEX). En otras sesiones participaron Andrés
Enrique Fernández, director de inversión
inmobiliaria de Deutsche Bank y miembros de otras
entidades financieras e inmobiliarias europeas.
En su exposición, Jesualdo Ros, Vicepresidente
de la Comisión de Vivienda Turística
(APCE), observó que el posicionamiento
de España en cuanto a Turismo Residencial
es muy bueno, pero que sobre este activo,
no se ciernen sólo oportunidades,
sino también amenazas. En pocos años,
dijo, hemos comprobado cómo la competencia
ha ido en creciente aumento y no sólo
en otras zonas de Turismo Residencial, sino
también como consecuencia de la globalización
y de la entrada en este mercado de otros
operadores nacionales e internacionales.
Por ello, es necesario diferenciar entre
las actuaciones a corto plazo, que vienen
condicionadas por la cuenta de explotación,
de las actuaciones a medio y largo plazo,
en la que es preciso que la Administración
tome mayor conciencia de la importancia
del sector y de que la actual tendencia
de movimiento residencial es imparable.
La demanda europea
Alemania, Holanda,
Bélgica, Reino Unido y los Países
Escandinavos son los principales demandantes
de viviendas turísticas en España.
El alto nivel económico de estos países
y el buen clima español son los motivos
determinantes. En Alemania,
los potenciales clientes son cada vez más
exigentes, y es que la elevada oferta les
obliga a reunir cada vez más información
sobre las distintas promociones y les da fuerza
para demandar mayor calidad. Las formas de
conocer la oferta española son básicamente
cuatro: folletos, periódicos, Internet
y visita directa. Las dos últimas han
demostrado ser las más utilizadas y
las más efectivas. El perfil de los
demandantes responde a personas mayores de
cuarenta años con elevado nivel económico.
En total, unas 80.000 familias germanas buscan
una segunda vivienda en España, y el
noventa por ciento de los compradores tienen
suficiente capacidad adquisitiva como para
pagarla sin financiación externa.
Los 25.000 potenciales
clientes de Bélgica
y Holanda
se caracterizan por utilizar siempre un
intermediario en el proceso de compra y
por preocuparse principalmente por la seguridad
de la zona en la que establecer su segunda
residencia. Los tres países escandinavos,
Noruega,
Suecia y Finlandia,
suman una población de 18 millones
de habitantes, y la gran mayoría
de ellos quiere una vivienda en España,
donde el clima es tan diferente al suyo.
Sus elevados ingresos mensuales, el adelanto
de la edad de jubilación y el hecho
de que tienen entre cinco y ocho semanas
de vacaciones al año, favorecen su
interés por adquirir una propiedad
en nuestro país. Como dato curioso,
en las jornadas se apuntó que la
demanda
rusa va en
aumento, como consecuencia de la mejora
de su situación económica.